martes, 24 de enero de 2012

Hoy no

Se levantó una mañana, era el mismo día una y otra vez, era una oda al día de la marmota. El planing diario era el mismo de siempre. Ducha, desayuno, trabajo, comida, trabajo, cena y a dormir. Su día resumido en menos de una línea... Cuando iba por la mitad de su tostada (siempre la misma tostada) se dijo... "hoy no"

Hoy no quiero ser lo que ven los demás, hoy no quiero aguantar.
Hoy quiero explorar lo que siento, lo que siempre niego, lo que nunca aceptaré, lo que una vez perdí y lo que no recuperaré, hoy no quiero enterrarlo, hoy quiero afrontarlo.



Y sobre su café, derramó lágrimas saladas por todo lo que pudo ser y no fue...

Y al día siguiente...

Continuó su rutina.

domingo, 22 de enero de 2012

Delirios



Pantalla encendida, 
una página en blanco, 
es la historia de su vida.

¿Ahora qué hará?
Se debate entre 
aquí y allá.

Levántate y anda.
Levántate y corre.


Miraba a su alrededor como cada día, pero ahora sus ojos se empañaban con esa angustia que siempre procede del "y ahora qué" un mundo de posibilidades se habría ante él (o ella, al gusto del consumidor). Tenía el mundo como posibilidad, tenía al destino agarrado y ahora tocaba decidir, porque... debía continuar. Buscar una meta, un impulso para no dejarse arrastrar por la marea, por la comodidad del hoy... quería encontrar el mañana.




The show must go on, igual no es lo que ahora quieres hacer, o igual no es lo que más te apetece pero... "the show must go on"



lunes, 16 de enero de 2012

Reflexiones de estudiante

Se despertó gracias (o por desgracia) al dolor de espalda, se había quedado dormido sobre los apuntes, de hecho podía verse la prueba de ello en forma de mancha húmeda de baba en uno de los resúmenes.
Se desperezó, e intentó recordar lo que le había hecho llegar hasta ahí. ¡Ah, sí! su familia unos años antes le inculcó que el esfuerzo y el estudio constituirían una base sólida para un futuro estable, o al menos para un trabajo estable.



Ahora miraba esa enseñanza con cierta suficiencia teñida de tristeza. Sentía un vacío profundo, ese que te dejan las cosas que no haces o las que haces sin querer hacerlas. 


Con 18 años decidió continuar con sus estudios, "¿Qué hago?" Era su pensamiento de entonces, "¿A qué quiero dedicar el resto de mi vida? ¿médico o abogado? ¿matemático o maestro? ¿filólogo o periodista?" y tomó una decisión... una que le acompañará allá donde vaya, porque no tuvo el valor, porque no se dio cuenta hasta que ya era tarde, porque con 18 años no puedes tomar ESE tipo de decisiones que marcarán toda tu vida, tanto si acabas trabajando de lo tuyo como si no. 


No es que no le gustara lo que estudiaba, que sí que lo hacía, pero no veía una salida profesional que le satisficiera del todo, algo en lo que trabajar el resssssssto de su vida... NO. Él quería hacerlo todo, probarlo todo. Si solo tenemos una vida... él quería aprovecharla. 


Viajar, conocer otras culturas, conocer el mundo, conocer el derecho penal, conocer la cura del cáncer, conocer la resolución de una ecuación, conocer la mente humana y ayudarla en su desarrollo, conocer idiomas, conocer la situación política (y entenderla)... a estas alturas y él lo que tenía era ¡ansia de conocimientos!


Tras esta revelación... miró el reloj... "Aún me quedan unas 5 horas de estudio", cogió un café y siguió a lo suyo.

sábado, 7 de enero de 2012

punto de inflexión

Hemos llegado, ahora ya estamos en el 2012, acabo de cumplir años... sólo 19, digan por ahí, lo que digan, pero espero que de estos 5 años que llevo teniendo 19, estos sean los mejores y pueda llegar a los 25 sin tener que arrepentirme de nada.


De pronto llega un momento, un día, en el que te levantas, te miras al espejo y lo más sorprendente de todo, es que entre tanta legaña, eres capaz de reconocerte, te sonríes y te dices a ti misma que es así como quieres ser el resto de tu vida. ¿Problemas? Todos tenemos de eso, pero también tenemos a quien nos quiera ayudar, también nos tenemos a nosotros mismos, y debemos tener confianza en que el Universo nos envíe por el camino correcto... todo pasa por alguna razón, y si no... pues simplemente pasa. 


Ahora recuerdo, recuerdo a todas horas y me enfrento a mis vidas pasadas, mis monstruos internos como a mucha gente les gusta denominarlos pero me siento preparada ya sea para luchar contra ellos, con ellos, o pasar de ellos. Cualquiera de las opciones es perfectamente válida.

Por hoy, sólo me falta agradecer a todos los que hacéis que merezca la pena levantarse de la cama, enfrentarse a mi reflejo y sonreír a todas horas. Gracias por hacerme así, y por ayudarme a mantenerme en equilibrio...





PD: Última entrada de este calibre, I promise!