martes, 22 de noviembre de 2011

La roca que perdí



La mano en la garganta para no gritar, 
la otra en la cabeza para impedirle estallar.
Recordaba su futuro y miraba a su pasado
para no sentir el daño en su presente.

¿Qué hiciste, que falló?
El suelo en mil pedazos. 
El vacío al rededor 
y una sombra que le aguarda.

No pretendía estar allí, no quería molestar
tomó el veneno ardiente y se olvidó
de todo, menos de lo que era estar.
La música sonó, rugiente la envolvió.

¿y la roca junto al mar?
Desapareció, cansada de esperar
a que la conciencia venciera,
a que no usaras la daga contra ella.





miércoles, 9 de noviembre de 2011

Ella

Se vio, pequeña en la noche inmensa
en sus ojos claros de emoción oscura.
En su mano la promesa que a veces ella cogía
en forma de primaveras con azules invernales.

La daga ensartada en el pecho inerte
cansado de latir, sin nada ya que mentir
El corazón en el suelo y a su lado la esperanza
exhausta y derrotada, destrozada del ayer.

domingo, 6 de noviembre de 2011

¿No hablas?

No.
No puedo.
No sé.
Lo intento y lo hago mal, digo la verdad pero la digo a golpes, la digo de la forma en la que duele. Mis palabras se convierten en dagas, en dardos que atraviesan el espacio para hundirse en tu mente, en tu alma...
Hay gente que habla, que su conversación es suave, son plumas que acolchan y protegen, resguardan del frío y la soledad. Así quiero ser... pero el resorte interior no me deja. Y tú te alejas.
La incompetencia social se hace patente, como una gran mancha que emborrona el alrededor... cubre el entorno con una pátina de herrumbre. Y mis labios manchados con ella, mis dedos coloreados con ella. 


-¿Ahora qué harás?


Borrar lo escrito, lo dicho, lo pensado... borrar el pasado.


-No puedes.


¿No puedo?


- No, no puedes.


Entonces... me odiarán y me odiaré. Y tendré que volver a empezar.
Da miedo. Mucho miedo.


- Sí, lo da. 


Podría pensar, que todo es un  sueño, que el daño hecho es pura ficción. No es así, y en mi mente todo se hace más grande si no hallo respuesta al desnudar el pensamiento... ¿me notas ahí?

martes, 1 de noviembre de 2011

Día de los Santos.

No hay estado inalterado, todo degenera, y si te digo que te quiero es únicamente hasta que me saques los dientes, y me muestres tu lado malo. En ese momento serás condenado al cajón del olvido, previo enfado y desconcierto. 


¿Es que ya no te gusto? ¿ya no me quieres junto a ti? Cómo cambian las cosas cada dos semanas... en un momento bien y al siguiente adiós. La relación perfecta, inalterable, siempre juntos hasta el fin...

Este es el fin, y ahora voy a ser mala, voy a ser/hacer lo que quiera, porque... ¿y qué más da? ¿cuál es el objetivo de todo? 



Ahora te lo digo... morir.