domingo, 30 de septiembre de 2012

La conversación

Llevaba mucho tiempo preparándose, muchísimo tiempo,en la soledad de su habitación, en sus noches de insomnio no pensaba en otra cosa... ¡¡¡Maldita bomba musculosa y sangrante que nos hace ser tan estúpidamente... humanos??? 
Tenía el discurso escrito y más que memorizado, el papel en el que lo había plasmado (varias semanas atrás) estaba ya desgastado y grasiento de tantas veces que lo había manoseado, nerviosa, esperando sacar fuerzas para enfrentarse a sus demonios internos.
Las palabras estaban claras, el momento elegido, ¿cuál mejor que este? Llevaba demasiado retrasándolo... ¿Y si es demasiado tarde? Pero... ¡NO! no puedo pensar así. Sabía lo que quería decir, lo había ensayado infinidad de veces, la gente del vecindario ya la miraba como a una loca por ir recitando el guión por la calle.
¿Tenía que hacerlo? ¡Sí! Si no no habrá manera de descansar.
Uno, dos, uno, dos, uno, dos. Marcaba el paso para no tropezarse con sus propios pies. Era fácil, sólo tenía que llegar a la cafetería, era terreno conocido, no había porqué estar nerviosa. Uno, dos, uno, dos, dos... ¡Auch!
Estaba llegando, por fin, en 10 minutos ella podría quedarse a gusto, diría lo que tenía que decir y él... él primero escuchará y luego... pues dirá algo, ¿¿no??
Se encontró con él en la mesa de siempre, junto a la ventana.
- ¡Hola!- Sonrió él...

¡¡¡¡¡Mierda!!!!! ¡¡¡¡No había previsto que dijera hola!!!! ¿Y ahora qué?

sábado, 29 de septiembre de 2012

Instinto


Noto el empuje, la dirección del viento, 
noto tu olor y me lleva a otra dimensión.
El corazón se acelera, el pulso se dispara
salto los charcos y me siento pequeña.

Algo ha despertado en mí, 
la sensación, el instinto
todo lo que me lleva a ti, 
La pasión se me desata... y la razón me dice NO

Te apareces en mis sueños como Supermán,
eres mi salvador y mi ángel guardián.
Me acompañas de la mano y no me soltarás, 
Pero en el mundo real... aquí no estás.



Como un animal herido, me acerco a tu lado despacio, con el rabo entre las piernas, porque sé que lamerás mis heridas, porque sé que no me quieres ver caer, porque sé que me ayudarás a volar. El instinto me obliga, me insta a que me acerque más a ti... pero... ¿debería?

jueves, 20 de septiembre de 2012

Decisiones

Es gracioso notar cómo toda nuestra vida es un conjunto de decisiones, generalmente presentadas en forma de bifurcación de nuestras opciones, en la que tenemos que tomar un camino.  Una de nuestras opciones será la que nos guste, la que queremos, y la otra será la que debemos tomar. Coger la primera es arriesgarse a que al cabo de un tiempo no tengas nada, y coger la segunda es apostar por lo seguro aunque no nos apasione tanto como la primera.

Todo esto, que puede parecer estúpido, es lo que mueve nuestras vidas. Realmente no podemos llegar a saber cuál será la opción correcta, ni lo que pasaría si tomáramos una u otra, pero sí podemos investigar para hacernos una idea aprooximada de las consecuencias de nuestras decisiones. 


Hay veces en las que se aconseja hacer una lista de pros y contras... esto, a mí personalmente me parece absurdo, a menos que seamos capaces de darle el mismo valor a todo, cosa que me parece harto difícil. Siempre tendremos algo a lo que le demos más valor. Si estamos decidiendo, por ejemplo, el estar o no en una relación, le daremos más peso al "le quiero" que al "miedo que nos da arriesgarnos", o al menos así debería ser. Siempre nos tirará más lo que queremos hacer...




...aunque a veces no sepamos qué es.