sábado, 28 de abril de 2012

Gigantes

Y tú piensas que todo es normal. 
Te crees tus mentiras y no entiendes que otros no lo hagan. En tu mundo no hay culpables, más allá de la sociedad y de las "malas" personas que te han rodeado... ladrones, mentirosos, estafadores... gente que se acercó a ti haciéndote pensar que se preocupaban por ti, pero que, menos mal, descubriste que no era así. Siempre acababan por decirte cosas feas, y haciendo maldades a tus espaldas (aunque fuera en tu beneficio).

Ya no sabes en quién confiar, quién te dará la próxima puñalada, ¿será mi familia? ¿El vecino de en frente? ¿El compañero que me sonríe en el trabajo? todos son potencialmente peligrosos, y todos están en tu contra. El mundo al completo se ha unido para hundirte...

¡JA! Pero no te hundirás sola, te llevarás contigo a todo el que puedas, lo arrastrarás hasta desangrarlo, hasta que cada uno de sus pensamientos te pertenezca y tenga ese color que te caracteriza... el negro. De negro acaban pintados los corazones de los que te rodean, de negro se tiñe el cielo, de negro se queda tu alma... de negro. 

¿Y los que de verdad te quieren? ¿Y a todos los que dices querer? ¿Cómo pueden ellos ayudar a que tu dolor desaparezca? ¿Cómo pueden ayudar si casi no pueden protegerse? Dueles. Mucho. El que se acerca a ti se quema, con las protecciones necesarias se quema. Por que la culpa no es tuya, y si te atacan te defiendes... pero no es mi lucha. 

Suerte con los molinos. 

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