El rayo como una flecha,
atravesó mi cuerpo,
el sentimiento de confirmación,
el secreto de comunión
lo nunca dicho ni escrito,
y sin embargo grabado en piedra quedó.
Sensación desgarradora,
dolor profundo y oculto.
El sonido al abrir mi pecho
fue el trueno en el Himalaya,
el rugido en la montaña
Y tú nunca lo sabrás.
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