lunes, 19 de diciembre de 2011

Miedo

Te llamo desde el sueño más profundo,
te susurro que quiero estar ahí.
mis dedos entrelazan tu esperanza
y acechando la distancia.

El miedo me atenaza y se hace fuerte, lo desecho con una mirada y agazapado espera el momento de soledad en el que volverá para gritarme... ¿ves? ¡estás sola!
¡NO!, nunca, no lo estoy, pero el miedo queda ahí, aguardando una señal, para recuperar sus fuerzas.
Y es que tengo miedo, tengo miedo de que te acerques tanto que acabes quemándote, de que me conozcas tanto que acabes helándote, de que veas la cara oculta y acabes odiándome...

Miedo a que no estés bien.


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